Una vivienda familiar diseñada para almacenar, organizar y reactivar una herencia doméstica.
CASA BAÚL se propone como una vivienda familiar que entiende la arquitectura como un acto de conservación activo. Ubicado en el territorio de Baza (Granada), el proyecto toma como referencia las construcciones tradicionales del campo, no por nostalgia, sino por su capacidad de almacenar tiempo, uso y memoria. Como en la Cueva de la Golfa, asentamiento prehistórico habitado hasta el siglo pasado, la casa se concibe como refugio, espesor y continuidad: una arquitectura donde vivir es quedarse.
El nuevo diseño mezcla tradición y lenguaje contemporáneo basado en una lógica clara y precisa, heredada del proyecto de Corral y Patio y la austeridad funcional de los Cortijos Cubero y Molina. La casa se organiza a través de espacios intermedios, patios, sombras y muros de carga que recuerdan a aquellas construcciones antaño singulares hoy en ruinas, donde aún se percibe una inteligencia constructiva esencial, desvinculada de lo superfluo. CASA BAÚL toma esta lógica y la reinterpreta con una geometría limpia y actual.
El patrimonio familiar reutilizado (armarios empotrados y exentos, cabeceros, baúles, chimeneas, máquinas de coser, ventanas y aparadores antiguos) no se incorpora como elemento decorativo, sino como material de proyecto. Estas piezas definen estancias, articulan recorridos y construyen el carácter doméstico del conjunto, de la misma manera que las Piedras de Vergara muestran cómo el paso del tiempo suma valor, no lo resta.
La casa funciona así como un gran baúl habitado: un contenedor contemporáneo que protege, ordena y resignifica un legado familiar, demostrando que tradición y modernidad no son opuestas, sino complementarias cuando se construyen desde el territorio y la memoria.












