HABITAR UNA TIERRA QUE SE MUEVE
Sierra Nevada se eleva. La Alhambra permanece. Entre ambas, Granada encuentra su equilibrio.
Casa Las Gabias nace de esa misma idea: una arquitectura arraigada a una tierra viva, donde el diseño estructural antisísmico transforma fuerza y movimiento en equilibrio.
Una forma de construir que nace de Granada y pertenece a ella.
Arquitectura antisísmica:
Se parte de una condición muy concreta: construir en un territorio bello, pero también geológicamente activo. El proyecto se sitúa en una parcela en pendiente del entorno del campo de golf de Las Gabias y se adapta a la ladera mediante plataformas y volúmenes escalonados, buscando reducir su impacto y mantener una relación directa con Sierra Nevada. Esa atención al terreno puede entenderse también como una actitud antisísmica: la arquitectura no se impone al lugar, sino que reconoce sus condiciones y trabaja con ellas. El propio proyecto habla de una “tierra viva” y de una arquitectura donde fuerza y movimiento se transforman en equilibrio.
En una provincia como Granada, la seguridad frente a los terremotos debe formar parte natural de la manera de proyectar. Una vivienda contemporánea puede combinar una estructura de hormigón armado bien organizada, formas regulares, una correcta unión entre sus distintas partes y una cimentación adaptada al terreno para responder mejor ante posibles movimientos sísmicos. En Casa Las Gabias, esta lógica técnica puede convivir con la intención paisajística del proyecto: abrir la vivienda hacia Sierra Nevada, aprovechar la pendiente y convertir la estructura en una parte silenciosa de la arquitectura. Así, la casa no sólo busca contemplar el paisaje, sino también pertenecer a él y estar preparada para convivir con una tierra que, aunque parezca inmóvil, continúa moviéndose.
Un nuevo proyecto de vivienda unifamiliar aislada con piscina exterior, se implanta en una parcela en pendiente topográfica dentro del entorno del campo de golf de Las Gabias, en el área metropolitana de Granada. El diseño nace de una lectura precisa del lugar: la relación directa con el paisaje abierto y la presencia constante de Sierra Nevada como horizonte construido por la naturaleza.
Arquitectura que dialoga con la topografía:
Siguiendo la línea conceptual desarrollada por el estudio arquitectura de ÁLVARO GOR en otros proyectos residenciales, la vivienda se concibe desde el terreno y no sobre él. La pendiente se convierte en una herramienta proyectual que permite escalonar los volúmenes, minimizar el impacto visual y garantizar una integración respetuosa en el paisaje. La casa se adaptará a la ladera mediante plataformas habitables que organizarán el programa y orientarán cada estancia hacia las mejores vistas.
Esta estrategia genera una arquitectura precisa, contenida y eficiente, donde cada decisión responde tanto a la geometría del solar como a la experiencia espacial interior.
Vistas, orientación y paisaje:
El proyecto priorizará la orientación sur-sureste, abriendo los espacios principales de día —salón, comedor y cocina— hacia amplios huecos acristalados que enmarcan Sierra Nevada como un paisaje doméstico permanente. La vivienda no buscará dominar el entorno, sino habitarlo visualmente, estableciendo una continuidad entre interior y exterior a través de terrazas, porches y planos horizontales.
La piscina exterior se sitúa en la cota menos elevada y más abierta de la parcela, funcionando como una extensión del espacio habitable y reforzando la relación directa con el horizonte montañoso.
Espacios exteriores como arquitectura:
Los espacios exteriores no se entienden como añadidos, sino como parte esencial del proyecto. La piscina, las terrazas y las zonas ajardinadas se diseñan con la misma lógica que el interior: proporción, orientación y control visual. El agua actúa como elemento climático y paisajístico, reflejando el cielo y multiplicando la percepción del espacio.
La transición entre interior y exterior se producirá de forma natural, diluyendo los límites y fomentando una forma de habitar ligada al clima y a la vida al aire libre.
Materialidad y atmósfera:
La materialidad responderá a una arquitectura contemporánea sobria, basada en pocos materiales cuidadosamente seleccionados: tonos claros, texturas minerales y sistemas constructivos precisos. La luz natural se convertirá en el principal recurso espacial, modulada mediante vuelos, retranqueos y protecciones solares que garantizarán confort térmico y eficiencia energética.
Una vivienda contemporánea en el paisaje de Las Gabias:
Este proyecto resume la filosofía del estudio de arquitectura ÁLVARO GOR:
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Arquitectura contextual.
- Arquitectura antisísmica.
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Atención al lugar y a la topografía.
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Viviendas diseñadas desde la experiencia cotidiana.
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Equilibrio entre paisaje, técnica y emoción.
La vivienda se integrará en el entorno residencial del campo de golf de Las Gabias, proponiendo una forma de habitar contemporánea, silenciosa y profundamente vinculada al territorio, donde la arquitectura actúa como mediadora entre la vida doméstica y uno de los paisajes más reconocibles del sur peninsular.








